Archivo mensual: mayo 2016

EL USO DEL VELO EN LA MUJER CRISTIANA

EL USO DEL VELO EN LA MUJER CRISTIANA

Por: Jose Antonio Valladares

Siervo de JESUCRISTO

EL VELO CRISTIANO

TRANSFONDO SOCIO-HISTÓRICO-CULTURAL

(1 Corintios 11:3-16)

El pasaje al que usted se refiere es difícil de interpretar, mayormente porque no estamos tan bien informados acerca de este tema como lo estaban los lectores originales de Pablo. Los eruditos han escrito mucho con respecto a este pasaje y su trasfondo sociohistórico, pero sin embargo no se han puesto de acuerdo. Un análisis cuidadoso de estos versículos requiere mucho más espacio que el que disponemos aquí. Por lo tanto, la información que brindaré contribuirá a responder y lo estimulará a investigar por usted mismo, y a analizar el texto.
Los Conservadores, tradicionalmente, han tomado al pie de la letra lo que la Biblia dice, a menos que su contexto sugiera otra cosa. En algunos casos, un pasaje bíblico puede referirse a un tópico de relevancia sólo para sus lectores originales; como, por ejemplo, sacarse las sandalias para aproximarse a Dios (Éxo. 3:5), como una señal de reverencia y respeto. Existen lugares en el mundo donde hay que sacarse los zapatos antes de ingresar en una iglesia Conservadora. Pero, en el mundo occidental demostramos reverencia de una manera distinta.

Interpretamos el consejo de Pablo con respecto a que las mujeres deben cubrirse la cabeza como un asunto cultural. Aquí están las razones:

  1. Variedad de visiones en la Biblia.Que cubrirse con un velo es un asunto cultural está sugerido por el hecho de que, durante el período bíblico, esa práctica varió. En el tiempo de los patriarcas, las prostitutas cubrían su rostro con un velo (Gén. 38:14, 15). De manera interesante, las leyes de la Asiria Media (alrededor del siglo XII a.C.) no permitían que las prostitutas llevaran velo. Mucho más tarde, encontramos que algunas mujeres de Israel vistieron un largo velo durante ritos mágicos o adivinatorios (Eze. 13:17-21). Una novia cubría su rostro con un velo antes de la boda, como una señal de modestia. Algunos pasajes bíblicos sugieren que el velo de boda era un velo diáfano ornamental (Cant. 4:1, 3; 6:7). Un velo que cubriera todo el rostro (como el que encontramos en el mundo islámico actual) probablemente fuera desconocido en Israel. Más común era el chal colocado en la cabeza, que en algunos casos era signo de humillación y de luto, como lo sugiere la mujer representada en un grabado de piedra de Senaquerib, donde las mujeres lo utilizan mientras dejan la ciudad de Laquis después de su caída. David también cubrió su cabeza en señal de luto (2 Sam. 15:30). Ninguna ley del Antiguo Testamento requería que las mujeres o los hombres cubrieran su cabeza con un velo; la práctica social simplemente era aceptada como apropiada.
  2. Propósito de la práctica cultural.Pablo no está hablando acerca del velo que cubre el rostro de una mujer, sino de un chal colocado en la cabeza durante el culto adoración. La práctica de que una mujer cubriera su cabeza era común en las sociedades griegas y romanas. Estudios realizados con respecto a la práctica romana revelan que a las prostitutas se les prohibía colocarse uno, y que tanto hombres como mujeres cubrían su cabeza durante la adoración, como un signo de reverencia y piedad. De hecho, el chal formaba parte de la túnica griega; no era una pieza separada. La cultura griega no requería que los hombres cubrieran su cabeza durante la adoración. También era así entre los judíos. En la cultura romana, que las mujeres cubrieran su cabeza era un símbolo de valores morales elevados, preservación de la femineidad y compromiso con el esposo; utilizarlo traía honor a su esposo y a su familia.
  3. Razones para el consejo de Pablo.Pablo estaba promoviendo, entre los cristianos, una práctica social relacionada con el atavío adecuado. Los valores básicos representados por cubrirse la cabeza eran compatibles con el mensaje cristiano, y rechazar esa práctica podría haber traído descrédito a la iglesia. La sabia aproximación era continuar haciendo lo que era practicado por las mujeres cristianas antes de llegar a ser cristianas, para poder demostrar que el cristianismo apoya los valores morales elevados de la sociedad y no la corrupción moral. Pero no todas las mujeres romanas cubrían su cabeza; las mujeres de dinero eran, de alguna manera, socialmente liberadas, y es posible que algunas de ellas se hayan convertido al cristianismo y no cubrieran su cabeza durante la adoración. Pablo podría haber estado tratando de corregir esa actitud, a fin de proteger la integridad de la comunidad de creyentes.

El hecho de que cubrir la cabeza haya sido un tema cultural no significa que lo que Pablo escribió quede sin significado para nosotros. Los valores que estaba tratando de inculcar en los creyentes deben ser preservados por nosotros e incorporados de otras maneras. Valores tales como la modestia, honrar a nuestra familia por medio de la manera en que vestimos y actuamos, y preservar las diferencias sexuales (especificidad de género) en nuestra apariencia y conducta no son determinados cultural o regionalmente.

 

                   ¿Deben usar velo las mujeres cristianas?

1 Corintios 11:3-16 trata el tema de las mujeres y los velos. El contexto del pasaje es la sumisión a la orden dada por Dios y al “escalafón de mando.” El “velo” en la cabeza de una mujer es utilizado como una ilustración del orden, jefatura, y autoridad de Dios. El versículo clave de este pasaje es 1 Corintios 11:3, “Pero quiero que sepáis que Cristo es la cabeza de todo varón, y el varón es la cabeza de la mujer, y Dios la cabeza de Cristo.” El resto del pasaje trata las implicaciones de esta verdad. El orden de autoridad es: Dios el Padre, Dios el Hijo, el hombre o el marido, y la mujer o la esposa. El velo o rebozo en la cabeza de una esposa creyente corintia mostraba que estaba bajo la autoridad de su marido, y por lo tanto en sumisión a Dios.

 

El versículo 10 es interesante: “Por lo cual la mujer debe tener señal de autoridad sobre su cabeza, por causa de los ángeles.” ¿Por qué es importante para los ángeles que una mujer se cubra la cabeza? Sabemos que la relación de Dios con la humanidad es algo que los ángeles miran y aprenden de ella (1 Pedro 1:12). Por lo tanto, la sumisión de una mujer a la autoridad delegada de Dios es un ejemplo para los ángeles. Los santos ángeles, quienes son perfectamente sumisos a Dios, esperan que nosotros, como seguidores de Cristo, seamos iguales.

 

La cubierta mencionada en el versículo 13 podría ser una tela, pero también puede referirse a la longitud del cabello de una mujer, en base a los dos versículos siguientes: “La naturaleza misma ¿no os enseña que al varón le es deshonroso dejarse crecer el cabello? Por el contrario, a la mujer dejarse crecer el cabello le es honroso; porque en lugar de velo le es dado el cabello” (1 Corintios 11:14-15). En el contexto de este pasaje, una mujer que lleva el pelo largo se hace distinguir como mujer, y no hombre. El apóstol Pablo está diciendo que, en la cultura corintia, cuando el cabello de una esposa era más largo que el de su marido, demostraba su sumisión a su jefatura. Los papeles de varón y hembra están diseñados por Dios para representar una profunda lección espiritual, esto es, sumisión a la voluntad y al orden de Dios.

 

Pero ¿por qué era el cabello un problema en Corinto? La respuesta yace en la cultura de entonces. La ciudad de Corinto tenía un templo dedicado a Afrodita, la diosa del amor, y el lugar era notorio por la práctica de la prostitución ritual. Las mujeres que servían en el templo tenían las cabezas rapadas. En la cultura corintia, entonces, una cabeza rasurada señalaba a una mujer como prostituta del templo. Pablo le dice a la iglesia que una mujer que se haya cortado o rapado el cabello debe cubrirse (1 Corintios 11:6), una mujer que se hubiese cortado el cabello había perdido su “gloria,” y no estaba bajo la protección de un marido. Un cabello corto sin velo enviaba el mensaje: “Rehúso someterme al orden de Dios.” Por lo tanto, Pablo les está enseñando a los corintios que la longitud del cabello o el llevar “velo,” en una mujer, era una indicación exterior de sumisión a Dios y a Su autoridad establecida. Esta era una manera en que la iglesia corintia se separaría de la corrupta cultura pagana que los rodeaba (2 Corintios 6:17).

 

Este pasaje no enseña que la mujer es inferior al hombre, o que debe someterse a todos los hombres. Enseña simplemente el orden de Dios y la jefatura espiritual en la relación del matrimonio. En la cultura corintia, una mujer que se cubría la cabeza durante la adoración o cuando estaba en público, demostraba su sumisión a la autoridad.

 

En la cultura actual ya no vemos a una mujer que usa velo como un signo de sumisión. En la mayoría de las sociedades modernas las bufandas y los sombreros son accesorios de moda, nada más. En la actualidad, una mujer todavía tiene la opción de usar velo si lo ve como un signo de su sumisión a la autoridad de su marido. Sin embargo, es una elección personal, y no una señal de espiritualidad. El verdadero asunto es la actitud de obediencia y sumisión del corazón a la autoridad “como al Señor” (Efesios 5:22). Dios está mucho más interesado en la actitud del corazón que en un velo externo.

 

Dios Los Bendiga..!!

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